Pinturas rupestres en la Laja Alta
A unos 7
kilómetros de la población, partiendo del lugar denominado
"Los Barracones", están las pinturas de la Laja Alta, consideradas
de las más importantes del arte esquemático, siendo las únicas
donde se representan escenas marítimas con grupos de barcos.
Este abrigo rocoso, de pequeñas dimensiones, se localiza al fondo
de la Garganta de Gamero, junto a un elevado escarpe vertical, labrado
en la arenisca silícea, dentro del término municipal de Jimena
de la Frontera. Contiene un gran número de representaciones pintadas
en el panel que constituyen sus paredes rocosas. Podemos observar
antropomorfos esquematizados (cruciformes, en brazos en asa, en phi griega,
ancoriformes ... ) algunos de ellos parecen portar armas, ídolos
oculados, cuadrúpedos de tendencia esquemática, esteliformes,
ramiformes, motivos circulares y geométricos, manchas... y embarcaciones.
(CORZO SÁNCHEZ, Ramón et. al.: I Jornadas Seminario Permanente
de Historia y Arqueología, Concejalía de Cultura del Ayto.
de Jimena de la Fra.. Jimena. 1993)
.
En la prosa vivaz de un narrador de nuestros
días, las riquezas prehistóricas del lugar han quedado expresadas
así: "A pie monte arriba y abajo, bien lejos del mar, se alcanza
uno de los misterios grandes de la pintura rupestre universal: el abrigo
de la Laja Alta, en Jimena.
La presencia allí de escenas navales,
ciertamente asombrosas en este arte primitivo, da paso a sospechas tan
abiertas y atractivas como la de que el Estrecho de Gibraltar fuera mucho
más ancho, y la de que el hombre prehistórico pudo conocer
(o, mejor, conoció de hecho) la navegación a vela: un insospechado
contacto entre el arte esquemático de la Edad del Bronce y el comercio
marítimo de Oriente."
(QUIÑONES, Fernando: "...Y al sur Jimena
". Ediciones OBA, 1996). |
La
Torre del Homenaje
La Torre del
Homenaje del Castillo de Jimena, que se conserva en relativo buen estado,
es la torre más alta del conjunto (13 m) y mejor fortificada, dominante
por su disposición y dimensiones. Era el centro de la defensa
y el último reducto de resistencia.En el centro del alcázar,
que se reformó en época cristiana, conservando los fosos,
cortinas, bastiones que lo independizan del resto de la ciudad, se alza
la Torre del Homenaje, de planta circular que oculta en su interior otra
más antigua y reducida, de planta poligonal. Tiene dos plantas
internas, cubiertas con bóvedas de paños muy restauradas
y por su estilo, parece mudéjar, incluso directamente de época
islámica, lo que le conferiría gran interés, por ser
en occidente muy raras las torres islámicas de planta circular,
en vez de cuadrada, rectangular o poligonal, que es lo usual.(REGUEIRA,
José et. al..Jimena y su Castillo. Alba Editorial Algeciras.
1988) .La
Torre Albarrán a, que mide 6,30 m de ancho, 4,53 m de largo y 13,19
m de alto, está colocada en lugar avanzado con respecto al muro
y en la cortina más débil del recinto, ya que se trata de
la parte menos pendiente del cerro y por lo tanto la más vulnerable.
Esta torre de avanzadilla se uniría al muro principal por medio
de una puerta. Está cubierta por bóveda de cañón
con techo de ladrillo y conserva una ventana en la parte lateral.
Sería la clave en la organización estratégica del
conjunto y constituiría un punto de guardia permanente, llegándose
a ella a través del pasillo existente por encima del arco de entrada,
procedente del interior del recinto. Las torres que refuerzan los
muros de las obras militares suelen ser grandes y salientes. La parte
baja es siempre maciza y en su interior solía haber una planta con
una o varias habitaciones para el alcaide y soldados que la guardaban.
Esta disposición hace de esas torres verdaderas fortalezas independientes,
capaces de seguir defendiéndose, aún después de dominados
por el enemigo.(REGUEIRA, José et. al.: Jimena y su Castillo.
Alba Editorial.Algeciras, 1988). |
El Castillo
El Castillo
de Jimena, declarado Monumento Nacional en 1931, se sitúa en un
lugar privilegiado, que permite divisar una amplia panorámica que
llega hasta el mar. Fue construido a mediados del siglo XIII y principios
del XIV como medio de defensa, aunque sus primeros orígenes datan
de las épocas romana y árabe.
Por la presencia del Estrecho de Gibraltar con
la cercanía de África, este castillo constituyó uno
de los centros estratégicos más importantes de la zona.
Sus rasgos principales son la Torre del Homenaje,
los aljibes y la Torre Albarrana, las puertas de entrada y lienzos de murallas
almenados. El área entera se rodeaba con un muro en el cual
se edificaron atalayas cuadradas a intervalos regulares que, junto con
su sistema de muros, definen al Castillo de Jimena como fortaleza defensiva.
Al castillo se llega fácilmente en coche,
que puede aparcarse en una explanada cercana. Se accede a la puerta
del recinto por una calzada empedrada de unos 85 metros que posiblemente
sea de origen romano.
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El
Cao
El canal
de la Real Fábrica de Artillería, en el río Hozgarganta,
fue construido para conducir el agua hacia unos Altos Hornos en la Pasada
de Alcalá y entró en funcionamiento en abril de 1780, coincidiendo
con el asedio de Gibraltar.Entre 1761 y 1773 se tramitaron los planes para
la construcción de un alto horno en la vecindad de Jimena, el cual
fue realizado en la Pasada de Alcalá, a orillas del río.Cerca
de San Pablo de Buceite se localizó una mina de hierro, cuya producción
abastecería de materia prima a la Real Fábrica de Artillería.
Se construyeron casas, hornos, talleres, almacenes, presas y el canal.El
horno se puso en marcha en abril de 1780. Como combustible se utilizaba
la madera procedente de las grandes masas forestales que entonces existían
en Jimena. Los fuelles eran movidos por el agua que transportaba
el canal. Los muros de la parte baja están construidos con
sillares de arenisca local, y en puntos claves, éstos siguen hasta
la cima del mismo. El resto de los muros están construidos
de piedras no talladas unidas con argamasa o en otro caso cincelado en
la misma arenisca maciza.El canal, que mide más de 650 metros de
largo, se encuentra muy bien conservado.
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Iglesia de Ntra. Sra. de la Victoria
Antigua
Capilla de Santa Ana, posteriormente fue convento de Mínimos desde
el siglo XVI. Sólo se conservan dos naves extrañamente articuladas
y adosadas a la casa parroquial que parece formar parte de la antigua estructura.
La Iglesia debe su nombre a la Patrona
de Málaga. Al parecer los Reyes Católicos, en el cerco de
Málaga recibieron del emperador Maximiliano de Austria una imagen
de la Virgen, a la que pusieron el nombre "de la Victoria".
Son de destacar la portada y el campanario,
así como el claustro, de alto interés arquitectónico.
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El
Santuario
El Santuario
de Nuestra Señora de los Ángeles está enclavado en
el núcleo de la Estación, apenas a 2 Km del centro de la
ciudad. Su construcción se remonta a 1450 y fue reformado en el
siglo XVII. Es más conocido por "El Convento", pues allí
residieron largos años los Padres Mínimos, pertenecientes
a las órdenes religiosas fundadas por San Francisco de Paula, hasta
la Ley de Desamortización de 1820. El Santuario posee un espléndido
claustro con magnífico jardín, en el centro del cual hay
un pozo, y un esbelto campanario. El camarín de la Virgen es de
estilo barroco. La imagen de Nuestra Señora de los Ángeles,
según documentos encontrados en el archivo del Convento de la Rábida
(Huelva), se remonta al año 190 de nuestra Era y fue traída
desde Antioquía a España. El 8 de Octubre de 1865 el Obispo
de Cádiz juró fidelidad y devoción a su Patrona, devoción
que se renueva cada año el primer domingo de septiembre, dando origen
a las más brillantes fiestas de Jimena.
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El Campanario de la antigua Iglesia Sta. María
La Coronada
El campanario
es el único resto de la iglesia de Santa María La Coronada,
y aparece hoy aislado en la explanada de la Plaza de la Constitución,
en pleno centro de Jimena.
Su aspecto es neoclásico, aunque en La
Coronada siguió manteniéndose la tradición arquitectónica
local: cuerpos inferiores lisos, como en las torres del Monasterio de Los
Ángeles y El Convento de la Victoria, y los cuerpos superiores en
ladrillo visto. La Torre oculta en su interior una escalera de caracol,
maciza y de piedra.
La primera referencia que se tiene de La Coronada
está en el libro de Fray Jerónimo de la Concepción
sobre Cádiz y su provincia, publicado en los Países Bajos
y en 1690. En los archivos diocesanos, una correspondencia de 1736
denuncia el mal estado del edificio, que amenazaba ruina, y en los dos
siglos siguientes existen frecuentes alusiones a las grederas que amenazaban
la supervivencia de la iglesia, cuya demolición fue emprendida en
1946.
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